lunes, 1 de abril de 2013

La política en el ciberespacio





Los juegos simbólicos culturales que expresan los sujetos en las redes sociales forma parten de la cibercultura, que a la vez  evidencia prácticas virtuales políticas que no se encuentran en los entornos reales. Pero están ahí, como dispositivo de enlaces, de contacto e interactividad con la práctica política real de espacios reales.
La política en el ciberespacio se ha ido construyendo a través de las diversas prácticas virtuales producidas por diversos actores sociales. En fin, son tiempos de la ciberpolítica, es decir, una nueva forma de hacer política mediada por entornos virtuales.
En la ciberpolítica, la interacción actualiza permanentemente la información, cosa que no sucede en la política tradicional. Lo virtual disloca lo real. La fascinación por el ciberespacio ha abierto un mundo cibernético en donde hay de todo: la pluralidad, la horizontalidad, la no jerarquía y la no identidad. Anonymous es la expresión de lo sin rostro, de los indignados, de la expresión de la ciberpolítica en cuanto rechazo a las antiguallas ideológicas que predominan en la política tradicional.
Las redes sociales con Facebook, Youtube, Twitter y My Space a la cabeza entraron en escena  en este siglo XXI. El mundo de los negocios celebró dicho escenario con vino y champán. Sin embargo, sus creadores jamás pensaron que tales redes se entretejerían  en movimientos sociales y comunidades virtuales para luchar contra la corrupción,  la no transparencia y el autoritarismo político.

Los paquetes de informaciones que brotan del ciberespacio no solo son ciberbasura o información sin importancia. Hay de todo,  la más preocupante para el poder político y digital viene de organizaciones e  instituciones que hacen vida virtual, verbigracia, el caso de Wikileaks.

De ahí, que los gobiernos y los políticos del mundo ven como amenaza las redes sociales, el ciberactivismo político y la ciberciudadanía, ya que el ciberespacio lo focalizaron como espacio virtual para idiotas y para hacer negocios.  Nunca pensaron que este se convertiría en una amenaza para ellos en cuanto a  que hoy se le puede vigilar y controlar. Tal dispositivo de poder solo se aplicaba al sujeto fuera de la esfera del poder. Hoy también este dispositivo político se le aplica a los políticos que se encuentran en la esfera del poder, específicamente en el Estado.
Es por eso que la ciberpolítica viene a resquebrajar la práctica política tradicional de los ritos del poder político, ya que no se puede convocar  marchas y concentraciones sin redes sociales. El movimiento de los 140 caracteres de Twitter disloca el activismo tradicional de la política De ahí el ciberactivista político que tiene presencia en las redes, que crea y recrea en fracciones de segundo unos movimientos sociales que se concretizan en la plaza pública.

miércoles, 20 de marzo de 2013

El rostro de la ignorancia en las redes sociales dominicanas





Navega campante por los vericuetos de las redes sociales, deja huella en Facebook, su imagen configurada en escáner, la hace pensar rubia, cree que la dominicanidad está en la genética, confunde lo racial con lo cultural, se niega a sí misma, con su hispanofilia y negrofobia .    
Sus gestos, sus miradas, son de  una pequeña burguesa, que la hace pensar que pertenece a la alta sociedad de cultura hispanófila, en donde el desprecio se mide no por el dinero, sino por la tradición del conservadurismo oligárquico, trujillista y balaguerista.   
El perfil, la imagen que presenta en Facebook, Twitter, es de agonía, de poca formación cultural, más que un hueco, su rostro evidencia una falla histórica de su vida real. De ahí que se refugie en escenarios virtuales, ya que para ella el ciberespacio  es un espacio de moda, de presentar una biografía vaciada de contenidos, una imagen en donde se esfumaron las arrugas, haciéndola competitiva no para los mercaderes del poder, sino para una buena ama de casa.
Es un sujeto cargado de frustraciones y amarguras, de conciencia de consumir todo lo importado, no de conciencia ciudadana de construir todo lo olvidado por los gobiernos de turno y lo cual tiene que ver con educación, salud, cultura y convivencia ciudadana. Pero a ella no le interesa, ya que ha vivido de ese negocio de por vida bajo el reguardo de políticos y jefes militares.
De ahí que el problema de la dominicanidad no  solo es el analfabetismo de miles de dominicanos, sino que lo más terrible es porque se creen alfabetizados funcionan en las reglas del juego de lo simbólico y lo social, se creen que pueden hablar de todo sin haber pasado por universidad alguna.
Por haber sido alfabetizada de manera funcional y digital, se cree importante, sin comprender que la única forma de trascender su rostro de mendacidad,  es reconstruyendo su vida fallida. Pero la mitad del camino le revela que es tarde y su noche se acerca para ir como los ríos a la mar, por lo que no hay innovación en su conocimiento, ya que nunca lo tuvo.
         Su rostro encarna todos los rostros  de la ignorancia que se pasean por las redes sociales del ciberespacio y que son cómplices de los espectáculos,  de la vida light que ofertan los políticos corruptos, en un país destrozado y sin  tradición en conciencia ciudadana.
Es un rostro que no entiende que la dominicanidad es el predominio del sincretismo, entre el español y el negro, si se quiere la negra, en donde nace el mulato, que somos nosotros, en su historicidad, no en la imagen de lo virtual cibernético,  que en el fondo son petrificaciones descoloridas y altas  resoluciones digitales.
Su mundo es el del mito digital que confunde las imágenes de las navegaciones en las redes sociales con el mundo de los procesos reales. El  perfil que presenta en Facebook, en Twitter,  más que manifestar un espíritu innovador, lo que revela es su falta de conocimiento en cuanto a entender que el ser  dominicano está marcado, desde el siglo XVII, en su inmensa mayoría por la vida del mulato y del negro.


miércoles, 13 de marzo de 2013

La cultura de la indiferencia





Si en algo se han caracterizado los gobiernos de turno que han dirigido el Estado dominicano en las últimas dos décadas, es en  darle un rostro al dominicano de pulpero, ventorillero, motoconchita  y paletero, los cuales han sido conectados al mundo de lo virtual y al mito de lo empresarial. Son, supuestamente, cibernautas enganchados a empresarios.
No entienden de ese mundo digital, ni les interesa. De ahí, su indiferencia cultural. Los gobiernos de turno son amantes del neoliberalismo en donde los rostros no entran en el juego de las relaciones humanas, sino en el de la mercantilización, en el de la cultura de la pobreza, que  a la vez es una indiferencia cultural.
Tal indiferencia es un cuadro dantesco, como el  de la Divina comedia,  donde Dante andaba perdido a mitad de su vida por los vericuetos del Purgatorio. Allí las almas se agitan, se sienten atrapadas y confundidas, ya que no saben si  van al Paraíso o al Infierno. Tal es hoy día la vida de una franja de dominicanos que viven atrapados en las precariedades del trabajo, el placer y el consumo, en el  pluriempleo, en un eje que les conectan con salarios que apenas dan para pagar la tarjeta de crédito que condensa los gastos cotidianos y sus permanente deuda.
De ahí, el movimiento de esta franja de dominicanos que son la pequeña burguesía derrotada, cansada , traicionada e indignada, por otros que fueron de su misma clase y hoy ascendieron gracias a su estrategia política que ha tenido como blanco, el Estado y sus diversas instancias. Dicho sector que vive en el Purgatorio, se mueve, entre este lugar y  la esperanza en el Paraíso, en donde están la minoría de políticos privilegiados, que ha llegado a ser hombre de éxito, gracias a la corrupción y la impunidad.
Si hoy la pequeña burguesía vive en un vendaval que gira entre la agitación social y su indiferencia cultural, es porque al parecer su alma no está mirando una esperanza encaminada a respirar aire paradisíaco, sino por el contrario, el fuego que le está calentando el trasero, que si sus miembros no se mueven, caerán en los nueve círculos del Infierno, que son los lugares de donde nunca han salido los pobres dominicanos.
Pero la grandeza de esas almas dominicanas, que son la inmensa mayoría, radica en que son trabajadoras,  viven buscándose el diario vivir, agotadas en la noche después de tanto pasar trabajo. Su pobreza es de conciencia, de una indiferencia cultural en cuanto a no levantarse en una lucha permanente contra los que han traicionado los ideales de Juan Pablo Duarte y que viven el circo de las ofrendas florales y los ritos ceremoniales de las fechas patrias.

jueves, 28 de febrero de 2013

La ciberguerra fría





Los acontecimientos que se dan en el mundo tienen lectura política en donde el manejo filosófico no tiene que estar mediado por el dominio de la cibernética,  la tecnología de la información y el conocimiento. Contrario a cuando se estudia la ciberpolítica, la cual tiene que visualizarse en  el cibermundo o el mundo digital en la que el manejo conceptual pasa por una compresión del ciberespacio y sus redes sociales, sus hackers, cibertrabajadores, comercio electrónico y la relación del sujeto cibernético con el poder digital.
En el planeta constituido por el mundo y el cibermundo se ha iniciado en este 2013 la ciberguerra fría, no como fue la guerra fría del pasado siglo XX entre los Estados Unidos y la Unión Soviética, sino una ciberguerra entre dos gigantes del espionaje electrónico, o ciberespionaje, como son los Estados Unidos y  China.
Resulta ser que un informe presentado por la compañía estadounidense de seguridad Mandiat dice que más de 150 empresas y organizaciones, la mayoría de origen norteamericano, han sido espiadas y saqueadas sus informaciones de suma importancia estratégica. Se acusa a una unidad  constituida por una élite de hackers chinos, la cual pertenece al Ejército Rojo y que tiene la numeración 61398. Este ciberespionaje ha dado inicio a la ciberguerra fría entre estos dos imperios del planeta.
Dicho informe financiado  por periódicos como el The New York Times y el Wall Street Journal dice que los responsables de los hackeos tienen sus raíces en la zona financiera de Pudong, en Shanghai, la cual está constituida por miles de empleados con alto conocimiento de programación y técnicas digitales, así como de diversos idiomas, especialmente el idioma inglés. Lo grave del caso es que el robo de informaciones equivale a cientos de terabaytes en datos.
Si hacemos un ejercicio técnico pero con estrategia que trascienda la técnica y se coloque en el plano de la filosofía y la política de la tecnología de  información y el conocimiento, podemos imaginar de que estamos hablando de que un solo terabayte equivale a aproximadamente un billón de bytes, y un byte no es más que un signo, un número. Imagínense que el robo ha sido de cientos de teraytes en datos de alto valor.
         Estamos entonces hablando de cientos de billones bytes en informaciones sustraídas a la redes del poder digital de los Estados Unidos, que van desde empresas privadas hasta el sistema de seguridad nacional, como pueden ser las redes de electricidad.
         Todo estos sucesos  han puesto nervioso a empresarios, políticos y. de manera específica, al presidente Barack Obama y  a los altos mandos de la seguridad norteamericana.  De ahí, que el presidente Obama firmara una orden ejecutiva para lanzar  un ataque cibernético si la seguridad de los Estados Unidos es amenazada por otros países del cibermundo.
Hay que comprender que un análisis de tales sucesos no puede manejarse con categorías e ideas tradicionales de la política, ya que esto implica el ciberespacio como práctica social virtual donde se mueven las diversas instancias del poder social tecnológico que tienen base de sustentación el mundo y su espacio territorial.
Por lo que se tiene que ir al campo de la ciberpolítica, en donde los Estados Unidos y China buscan por todos los medios obtener los mejores secretos científicos e industriales por la vía del hackeo, el ciberespionaje o espionaje cibernético. Lo cual forma parte de su estrategia para controlar tanto la geografía del mundo como la cibergeografía del cibermundo, este último formado por más de 170 países y más dos mil millones de cibernautas.

jueves, 21 de febrero de 2013

Martha Heredia la reina de dos generaciones



Nada permanece, excepto la nada, el vacío, la caída sin paracaídas de valores, jóvenes que viven respirando aire de corrupción, del desprecio a la educación, al mundo filosófico, literario y cultural. El 2009, dos generaciones, los jóvenes net y nativos digitales dominicanos vivieron en la Marthamanía, al ser parte del teatro, del espectáculo de una vida light, cuando votaron a través de su celular a favor de Martha Heredia para que lograra ser la princesa del vacío de lo efímero, en un reality show que se mueve en el regocijo de la destrucción de valores y la falta de autenticidad.
Dichos jóvenes, que han crecido y han nacido en el mundo de lo digital, de las redes ciberespaciales, enviaron miles de mini mensajes al símbolo de Marha, encarnado en una numeración, la 43657, símbolo de lo digital y lo descarnado
Recuerdo que tal espectáculo se estaba celebrando en Argentina. En ese momento me encontraba en aquel país representado a la Universidad Autónoma de Santo Domingo en Virtual Educa. Precisamente algunas de las ideas que expuse en mi conferencia explicaba lo efímero de las creencias y valores de  la generación net y los nativos digitales del país, a diferencia de las generaciones anteriores.
Los líderes políticos dominicanos que ayer celebraron el símbolo de lo efímero de esta artista, no se detendrán a pensar, ni les interesa, cómo podemos seguir participando en los rostros de los efímeros y en el desprecio a los símbolos, a los valores de la convivencia y la cohesión social. Les interesa ese mundo de lo efímero, ya que viven de eso y desprecian la permanencia de lo cultural encarnado por doctores, maestros, profesores, médicos, pintores, poetas, escritores entre otros profesionales que  han labrado con sus manos, los valores que hoy deben predominar en la sociedad. Los políticos les desprecian porque no generan votos para el clientelismo y el patrimonialismo y viven criticando ese sistema político corrupto.
Diciembre 2009 fue el regocijo de Martha Heredia, su mundo era otro, el salto a la fama, el rostro de lo que supuestamente es el ídolo latinoamericano. Hoy termina ella  en la desfiguración de lo que ofrece el consumismo y la chabacanería del sin sentido de una sociedad que glorifica el éxito efímero a cualquier precio y desprecia los valores de Juan Pablo Duarte, Américo Lugo, Pedro Henríquez Ureña, Juan Bosch, Andrés L Mateo, Diógenes Céspedes, Manuel Matos Moquetes,  entre otros escritores e intelectuales que han dejado un legado para que nuestra sociedad no termine desmigajada y respirando aires grises.
Febrero 2013 es la destrucción y la esfumación de ese símbolo, que no le interesa a los políticos, ya que es parte de un desecho que se presenta con 1.8 kilos de heroína, la cual no es la heroína de Marha Heredia, sino la de un polvo que la entierra de por vida en una sociedad de espectáculos en la política y lo social.
Según Pedro Henríquez Ureña, Eugenio María de Hostos murió de asfixia moral. Hoy no estamos muy lejos de eso, lo que sucede es que cientos de miles han emigrado  allende a los mares para no morir y otros vivimos cubierto con una máscara con oxígeno para poder sobrevivir a esa asfixia que amenaza con desintegrar a la República Dominicana.