jueves, 27 de septiembre de 2012

Su discurso presidente Danilo Medina no puede ser un olvido contra memorias



La reiteraciones de sus palabras, Presidente Medina, no son citadina de un mañana de café, como tampoco de tertulias, están ahí, en la conciencia de la ciudadanía incipiente de los dominicanos, son palabras no escamoteadas por los espectáculos de la politiquería cotidiana.
No, Presidente, hable  claro, llegó su hora con su primer funcionario Haivanjoe Ng Cortiñas,  que ha reventado las redes sociales en el ciberespacio, ya que siendo  Contralor General de la República, se ha otorgado una pensión de 625 mil pesos mensuales por su condición de ex Superintendente de Bancos.

Recuerdo su discurso, Presidente, sobre los funcionarios que le produjeran ruido a su gobierno: se iban a tomar medidas enérgicas, no es para pensarlo, es para actuar. Lo de Ng Cortiñas escapa a un ruido, ya que es una explosión, no como la de Félix Bautista, que es comparable a la del Big Bang del universo, pero está ahí. Esperemos, Presidente. Que su decir-hacer sea una nueva visión, no una pérdida lastimera de ejercicio del poder.
Su discurso en  la Naciones Unidas Presidente, desnuda la realidad dominicana cuando dice que en el país más de la tercera parte de su población vive en condiciones de pobreza, muy bien ese decir, ahora el hacer es la actuación  en beneficio del pueblo, contra esos funcionarios que se creen que viven en Alemania o Suiza, ya que no se puede hablar de toda Europa.  Ahora espero hechos y palabras, con  el primer ejemplo, Haivanjoe Ng Cortiñas.

martes, 18 de septiembre de 2012

Pensar las ciencias sociales en el siglo XXI





Desde nuestra particularidad de ser nacional, debemos  globalizar nuestro espíritu, de abrazar una conciencia crítica y planetaria, que piense lo nacional, con  una dialéctica social que incluya al emigrante allende al país.
Las ciencias sociales no pueden ser pensadas al margen de los estudios de lo ciberespacial, del mundo cibernético o cibermundo. El excluir estos estudios de época es vivir envueltos en discurso anacrónico, repetitivo y sin incidencia social, excepto para reproducir el orden del poder y los poderosos.
La relación Sujeto, Lenguaje, Discurso, Poder y Sociedad digital hay que pensarla en redes y con visión crítica en este siglo XXI. No pensar esa relación del poder digital y  su implicación social es desconocer el pensamiento innovador, fecundo, de los  pensadores de la sociología, tal como es el caso de Manuel Castells, el cual comprende la relación compleja Cibernética-Poder y Sociedad.  Castell es profesor de sociología del Consejo Superior de Investigaciones Científicas en Barcelona y reconocido a escala mundial como un investigador consagrado a las investigaciones sobre múltiples aspectos sociales y tecnológicos.

Entre sus investigaciones podemos valorar sus tres tomos sobre la Era de la Información,donde explica la sociedad de la información como estándar de época y de la cual nadie puede desentenderse. Sus ideas revelan la presencia de una forma de Estado que no tiene nada que ver con la que tradicionalmente se conoce y una cultura que implica la cibercultura.
Sus ideas nos revelan la presencia de una nueva forma de Estado, el Estado-red, en el cual la presencia de la información y el ciberespacio es clave para su entendimiento. Para Castells el conocimiento y la información son las fuentes de la productividad de estos tiempos. De ahí que en su nuevo libro Comunicación y Poder coloque el poder en relaciones de cambio de dos formas que giran alrededor de la articulación entre lo global y lo local y principalmente en redes, no en unidades individuales, en donde las relaciones de poder son específicas de cada red.



jueves, 13 de septiembre de 2012

Aforismos grises




1
*    Sopla el viento en un panorama sombrío, opaco, repleto de ojos humedecidos en ceniza, ambientados en densas nubes y neblinas, que cubren de gris, los rostros de la violencia, asaltos, crímenes, corrupción, secuestros y robos. En fin, todo es gris, lo terrible es que no hay otras definiciones para denominar el paisaje de la República Dominicana, en estos días que corren.

11
*    Desde el ciberespacio, mirada de lo virtual, se escribe sobre el aire gris que se respira en cada espacio real. Zonas grises hinchadas de narcotráfico, de mafias políticas, rateros y delincuentes. Hay que combatir ese aire gris que asfixia a la sociedad dominicana, dicen las autoridades  que se dan el lujo de poseer  mascaras y espacios blindados contra dicho aire.

111
*    Vivimos en la sospecha de lo real, nadie está seguro, los espacios que no tienen zonas grises, tienen sus orificios, de  repente un sujeto gris aparece como espectro  y mueve el llamado progreso de dicha élite social que se siente blindada.

IV
*    Consternación, indignación, nihilismo, descreimiento, impotencia y desgarraduras, son apenas síntomas de los efectos producidos por el tiempo gris que vive la nación dominicana. Para tal afirmación no se necesita ser un filósofo o sociólogo, sino un legendario expelotero como el intrépido Diloné, quien jamás pensó que su madre iba ser estrangulada por un vecino querido por ellos mismos.
V


*    La modernización dominicana con su mundo ciberespacial y virtual, tiene su serpiente, las zonas grises. Lo terrible de todo es que la sociedad tiene su conciencia anestesiada , envilecida por el espectáculo de las promesas políticas de los funcionarios y los amigos del presidente, aparte de la reminiscencia de INEPRE, el Plan social de la Presidencia y del FMI que  viene rondando, ajustando desde 1984.

VI
*    El desarrollo social de nuestro país, tiene su origen en la deuda, su llanto en las zonas grises y sus mercaderes en la tradición trujillista que se dedicaban a la venta de  menores, cuerpos vírgenes de tradición hispanista. Lo terrible de esta degradación, es que la base está en la familia, que conocen el valor, no por concepción ética, sino económica.

VII
*     El cibermundo con su poder digital es un bálsamo para las zonas grises, ya que implica video vigilancia, la fascinación por el control y el dispositivo electrónico sobre la base de no respirar aire gris.  Entraríamos en lo biométrico y el poder social digital, no como tendencia sino como garantía de vida.











viernes, 20 de julio de 2012

El rostro de las protestas, una mirada virtual






Las grandes marchas, manifestaciones sociales y rosarios de protestas se encuentran ausentes en América Latina, específicamente en nuestra sociedad dominicana. Las grandes marchas, huelgas y  protesta sociales se encuentran presentes en Europa, específicamente en estos minutos que corren en España.  
Hace más de dos décadas el filósofo y poeta mexicano Octavio Paz decía  con relación a los países latinoamericanos que Europa vivía ausente de la política, vaciada en el trabajo, el consumo y el placer. Contrario a estos tiempos latinoamericanos, los europeos han recobrado la vuelta a una conciencia de ciudadanía y la han estado configurando en una empatía planetaria que le dará un nuevo rostro, una nueva mirada hacia el resto del mundo y el cibermundo.   
Recorriendo el mundo de las imágenes de las manifestaciones que se  producen en España, nos damos cuenta de cómo las redes sociales digitales han entretejido rostros imaginarios, creativos y de indignaciones.
         Ese Pais se ha convertido en las neuronas-espejo de cómo se reclaman los derechos, la no representación de un gobierno  ejecutivo en contra de sus funcionarios y el resto de la población.
La no resignación de un cuerpo de bomberos en Asturias se convierte en símbolo de una protesta en contra de la subida de impuestos y los recortes salariales de ese país. Un cuerpo de bomberos que muestra un rostro de protesta con una fachada de nudismo donde muestran su trasero. Dejando bien claro que la medida de austeridad les ha dejado en pelotas. Los rostros de protesta invocan la escultura del monumental Culo de Úrculo, escultura de 4 metros y con un peso de mil kilos que se encuentra en la calle Pelayo, frente al teatro Campoamor, en la ciudad de Oviedo, que da una visión de criticidad al despilfarro y descontrol de un capitalismo de casino, turístico, de vino y champán.
Los grandes sucesos que hoy se viven Europa cambiarán todo el panorama mundial. Lo cual no significa que seguimos en un enfoque hegeliano o marxista de historia lineal y de que no pensamos con cabeza propia, critica que también hizo nuestro Pedro Henríquez Ureña.  
Hoy, a diferencia de ayer, América Latina no sigue siendo espectadora de esos grandes acontecimientos, ya que gracias al ciberespacio y a las redes sociales sus habitantes contribuyen a los espacios de empatía y solidaridad social que  se han apropiado de los sujetos que viven en el mundo y el cibermundo.
Sin embargo, muchos de nuestros países viven embriagados por los capitales turísticos,  movidos entre la arena y la democracia, entre el sujeto consumista y la poca conciencia ciudadana.
Nuestros países no han dejado de protestar. El rostro que exhiben no es el de una conciencia de ciudadanía moderna. Nuestras protestas las frenan con cunetas bañadas de sangre para luego quedar todo igual porque el Estado impone con toda su intensidad el terror y el miedo. Diferente a lo que ha ocurrido en Europa, donde los acontecimientos no tienen freno y cambian el mapa de la vida, moviendo los propios cimientos  de los demás países del mundo.  

viernes, 13 de julio de 2012

Capitalismo de turismo en un mundo cibernético





Hoy vivimos en un mundo donde existe un capitalismo de casino, pero de movilidad turística, ya que se pasea por los países donde la prima de riesgo no le afecta, se va en donde anida su vida chupando siempre sangre como vampiro, creando una prima de riesgo insostenible, deja secuelas de deudas, desempleo y altos impuestos.
Este capitalismo ha provocado despilfarro, creando bancos comerciales y de inversiones a la misma vez, bajo una misma edificación. El primero, el banco comercial,  le da sensación de seguridad a los ciudadanos consumistas y conservadores y el segundo le ofrece champán y vino a los sujetos bancarios, seductores e inductores para que los demás sean los sujetos endeudados de por vida y para la vida con el dinero de los ciudadanos consumistas.
El capital turístico no necesita echar raíces en ningún país del mundo, tiene el cibermundo o el mundo digital para ir moldeando una nueva forma de control político. La forma de control social digital ya no se da en una empresa, escuela, hospital o en una determinada institución pública o privada, sino que con una simple tarjeta de crédito pertenecemos a la nueva forma de control social, de poder digital, para no hablar de las hipotecas o  otros dispositivos de control.
Ese capital turístico te crea una burbuja de prosperidad, te pone a bailar en la alfombra mágica por una década o dos décadas, luego de repente te encuentras con que no hay la alfombra y te precipitas hasta lo más profundo de la tierra.  Carlos Marx llegó a decir que el capital no tiene patria, no le interesa preservar naciones, regiones, costumbres y seres humanos. Grecia, Portugal y España son estándar de la vuelta y revuelta que manifiesta el capitalismo de turismo en la era del cibermundo.  
Cuando se vive bajo el capital de turismo, bañado de inversiones, de corrupciones, de progresos, de macroeconomía estable, de capacidad de endeudamiento, todo va como Dios manda. La burguesía y los altos funcionarios del gobierno viven en el Paraíso, gozando de la dolce vita, mientras la clase media vive en el Purgatorio y los pobres viven siempre en la puerta del Infierno. Cuando se va ese capital de pose turístico a otros lugares, se hunden en el  aquel infierno tanto la clase media como los pobres a quienes les queda únicamente aquella puerta.
Como siempre, toda inversión es buena pero para los bancos, pero para la gente, no, y es la de nunca acabar pues se corre tras los rescates bancarios, no de la gente, la cual no cuenta ni entra dentro de la estrategia del poder social y digital.
El premio Nobel de economía Paul Krugman explica este movimiento de capital, de esas inversiones turísticas, de ese regocijo y fascinación que se vive cuando se pasea dicho capital por un país. Para este economista lo que ocurre es lo siguiente: Tenemos ya unos 35 años de experiencia acumulada en esto de la movilidad de capital. Y la realidad es que ha habido muchos episodios desastrosos en los que el exceso de entusiasmo ha conllevado la entrada masiva de capitales a un país seguido de una parada repentina y una salida de capitales igualmente masiva. Eso es lo que pasó en América Latina en 1982, en México en 1994, en Asia en 1997, en Argentina en 2001 y ahora Europa 2012. Después de todas esas experiencias, es difícil tener la misma fe en la libertad de movimientos de capitales que tenemos en la libertad de comercio.